La neuropsicofisiología es la disciplina científica que se encarga del estudio del efecto sobre el funcionamiento fisiológico de los procesos psicológicos y cognitivos. Por otro lado, el término psicofisiología aplicada se refiere al uso del conocimiento derivado de esta disciplina y a su traslado a un ámbito clínico con el fin de ayudar a las personas a mejorar su calidad de vida, su desempeño o su salud por medio de un entrenamiento que les permita aprender a regular sus funciones fisiológicas. Esto se logra por medio de técnicas como la Retroalimentación Biológica, la cual consiste en el registro de alguna señal fisiológica de interés (e.g. actividad eléctrica cerebral, frecuencia cardiaca, conductancia de la piel, etc.) y su retroalimentación a individuos por medio de estímulos que sean de fácil interpretación, con el fin de que puedan modificar esta señal en el sentido deseado a través de procesos de aprendizaje.

En un esfuerzo por formar y certificar a profesionales interesados, acercarlos a la investigación en neuropsicofisiología aplicada, promover el contacto y vinculación entre profesionales y, sobre todo, promover un ejercicio clínico basado en evidencia científica, se constituyó la Sociedad Mexicana de Bio y Neurorretroalimentación (SMBN) en el 2009. La SMBN ha establecido convenios con organizaciones internacionales para facilitar la certificación de profesionales de la salud que acrediten tener los conocimientos necesarios para aplicar estas técnicas, además de mantener una relación cercana con las principales asociaciones científicas y profesionales de bio y neurorretroalimentación a nivel mundial.

La neuropsicofisiología clínica no es un disciplina exactamente nueva, sin embargo, es verdad que en los últimos años ha habido un gran incremento en el número de profesionales interesados en adicionar estas técnicas a su repertorio clínico, así como un incremento en el número de personas interesadas en probar esta alternativa clínica para el tratamiento de diversos padecimientos. Sin embargo, existen pocas asociaciones a nivel internacional que se encarguen de vincular a los profesionales en el área y de fomentar la correcta práctica de esta disciplina.

Lo anterior es todavía más preocupante cuando se piensa en el nivel local, ya que pocas o ninguna institución se ha enfocado en unificar los estándares teóricos, prácticos y competencias mínimas que debería poseer un profesional para ofrecer una intervención neuropsicofisiológica adecuada.